Guía audiovisual · Turismo

Publicado

Cómo puede un hotel atraer más huéspedes con fotos y videos cinematográficos

Una guía para transformar espacios, servicios y experiencias en imágenes capaces de comunicar no solamente cómo es un hotel, sino cómo se siente estar allí.

La fotografía y el video de un hotel deberían hacer algo más que mostrar habitaciones, instalaciones y paisajes. Su función es construir una percepción: transmitir la personalidad del lugar, mostrar qué tipo de experiencia propone y ayudar al futuro huésped a imaginarse viviendo allí. Cuando las imágenes están pensadas estratégicamente, el hotel deja de comunicar solamente lo que tiene y comienza a comunicar lo que se siente estar allí.

Contexto Inicial

Un hotel icónico que necesitaba mostrar otra faceta

Llao Llao es uno de los hoteles más reconocibles de Bariloche. Su arquitectura, la madera, la tradición y su condición de hotel cinco estrellas habían construido durante años una identidad visual elegante, clásica y muy consolidada.

Pero esa misma comunicación podía transmitir una imagen excesivamente formal y asociar la experiencia del hotel principalmente con un público adulto.

El desafío de la campaña fue descontracturar esa percepción sin perder el prestigio de la marca.

La propuesta fue mostrar un Llao Llao más espontáneo, humano y contemporáneo: un hotel donde el lujo también podía convivir con el juego, la familia, el movimiento y situaciones inesperadas.

Gastronomía

El problema

Mostrar un hotel no siempre significa comunicar sus amenities

Uno de los errores más frecuentes en fotografía y video hotelero es limitarse a registrar espacios: una habitación impecable, el restaurante servido, la piscina vacía o una vista espectacular.

Esas imágenes pueden ser técnicamente perfectas y, sin embargo, decir muy poco sobre lo que una persona va a sentir durante su estadía.

En el caso de Llao Llao el problema era todavía más específico: no había que cambiar el hotel, había que cambiar la manera de percibirlo.

La arquitectura clásica, los grandes salones, la gastronomía y el servicio seguían siendo parte fundamental de su identidad. La decisión fue introducir personas, acciones y pequeñas historias capaces de aportar espontaneidad a esos mismos espacios.

Interior del hotel

Qué hay que considerar

Antes de filmar, hay que decidir qué percepción queremos construir

Una campaña audiovisual hotelera debería comenzar con una pregunta: ¿qué queremos que el futuro huésped piense y sienta cuando vea estas imágenes?

No alcanza con hacer una lista de habitaciones, gastronomía, spa, piscina y actividades.

Hay que encontrar situaciones capaces de convertir esos atributos en experiencias.

Una habitación puede representar descanso, intimidad o diversión.

Un pasillo puede ser simplemente arquitectura o convertirse en el escenario de un juego.

La gastronomía puede mostrarse como un plato perfectamente servido o como una experiencia llena de personalidad.

La diferencia está en la idea que existe detrás de la imagen.

En Llao Llao trabajamos precisamente sobre esa transformación: conservar la calidad visual de un hotel cinco estrellas, pero introducir historias más espontáneas y cercanas.

Hotel Amenities

Experiencia Descubre Films

Caso real: cambiar la percepción del Llao Llao a través de las imágenes

Descubre Films participó en una campaña desarrollada junto a la agencia La Vaca Voladora, con producción de Carlos Piacentin

ni, realizando la fotografía y el video de la campaña.

El objetivo creativo era claro: mostrar una faceta diferente del Llao Llao sin modificar aquello que hacía reconocible al hotel.

En lugar de fotografiar solamente los espacios, comenzamos a imaginar qué podía suceder dentro de ellos.

En una de las habitaciones propusimos una guerra de almohadas entre un padre y sus hijos. La habitación seguía mostrando su categoría, su arquitectura y cada detalle del hotel, pero la escena introducía movimiento, alegría y una experiencia familiar completamente diferente a la comunicación tradicional.

Habitación Presidencial

Experiencia Descubre Films

La habitación dejó de ser una habitación

La guerra de almohadas tenía una función concreta: mostrar el espacio sin convertirlo en una fotografía inmobiliaria.

Mientras el espectador descubre la cama, la amplitud, la decoración y las vistas, también observa una historia.

La arquitectura permanece presente, pero ya no es la protagonista absoluta.

La experiencia es la protagonista.

La gastronomía también podía contar una historia

La excelencia gastronómica era uno de los atributos importantes del hotel.

Pero en lugar de mostrar exclusivamente al chef trabajando o un plato terminado, planteamos una situación mucho más inesperada: una escena con mangas de crema y dulce de leche utilizadas de manera lúdica alrededor del chef.

La calidad gastronómica seguía estando presente, pero aparecía acompañada por humor, movimiento y espontaneidad.

El objetivo no era quitarle categoría al servicio sino hacerlo más humano y memorable.

Incluso un pasillo puede convertirse en parte de la experiencia

Los extensos pasillos del hotel también formaban parte de su arquitectura característica.

En vez de fotografiarlos vacíos, los convertimos en escenario: niños jugando a las escondidas entre el equipaje y los espacios del hotel.

De esa manera se podía mostrar la dimensión y personalidad del edificio sin recurrir a una imagen puramente descriptiva.

Cada espacio necesitaba una pequeña historia

Ese criterio se trasladó al resto de la producción.

Habitaciones, gastronomía, áreas comunes, piscina y exteriores fueron pensados no solamente como locaciones, sino como escenarios donde podía suceder algo.

La campaña buscó conservar la sofisticación visual del Llao Llao pero incorporar personas y momentos capaces de transmitir una experiencia más natural, cercana y contemporánea.

Noche de hotel

Que aprendimos

Una campaña hotelera funciona mejor cuando comunica sensaciones, no solamente instalaciones

El caso Llao Llao muestra algo que aplicamos en nuestras producciones hoteleras: muchas veces el problema no está en lo que un hotel ofrece, sino en cómo lo está mostrando.

Fotografía y video pueden cambiar esa percepción cuando cada imagen responde a una estrategia.

No siempre hay que construir nuevos espacios, cambiar la decoración o inventar experiencias que el hotel no posee.

A veces el trabajo consiste en observar lo que ya existe y encontrar una manera diferente de contarlo.

Por eso, antes de filmar un hotel, en Descubre Films buscamos entender tres cosas:

qué hace diferente a la propiedad, qué percepción necesita construir y qué queremos que imagine el huésped cuando vea las imágenes.

A partir de ahí se decide qué fotografiar, qué filmar y, sobre todo, qué historia hacer suceder delante de la cámara.

¿Cómo cambiar la percepción de un hotel con fotografía y video?
La clave es identificar primero qué percepción actual se quiere modificar y después crear situaciones reales que muestren una experiencia diferente sin perder la identidad de la propiedad. En el caso del Llao Llao, usamos personas, movimiento, humor y pequeñas historias para mantener su imagen cinco estrellas y, al mismo tiempo, comunicar un hotel más cercano, familiar y espontáneo.

Conclusión

CONCLUSIÓN

No muestres solamente el hotel. Mostrá la experiencia que alguien puede vivir dentro de él.

Una buena campaña de fotografía y video hotelero debería permitir que una persona se imagine dentro de la escena antes de realizar una reserva.

Las habitaciones, la gastronomía, la arquitectura, el paisaje y los servicios son importantes, pero adquieren mucho más valor cuando forman parte de una historia.

El objetivo de una producción cinematográfica para hotelería no es simplemente conseguir imágenes bonitas.

Es construir deseo, diferenciar la propiedad y transformar sus atributos reales en una experiencia que el futuro huésped pueda empezar a sentir antes de llegar.

Escrito por

Francisco W. Cigna Director de Fotografía +54 294 466 0398 descubrefilms.com Producción audiovisual · Cine · Fotografía

Actualizada el